miércoles, 17 de junio de 2009

De La Plata a China








Desde hace una semana, Fermín Tenti se encuentra entrenando en Chengdu junto al entrenador Pablo Koatz. El jugador argentino de once años había sido elegido hace unos meses por el programa 'World Hopes' de la ITTF para formar parte de una selección especial de jugadores menores de 12 años de todo el mundo

El cronograma de rutina es el siguiente: 7.25 empieza el entrenamiento, se reúnen en el lobby del hotel y salen a hacer running (correr) durante aproximadamente 20 minutos. Luego realizan ejercicios de elongación. 7.45 se toma el desayuno. 8.45 se larga el entrenamiento, que luego se repite entre las 15 y las 18. Después de eso los chicos se bañan, cenan y se acuestan nuevamente. La primera semana está programada exclusivamente para tareas de entrenamiento, mientras que a partir de la segunda semana comenzará un Circuito Mundial en la misma ciudad.

El primer día a la mañana la actividad estuvo destinada a conocer a los jugadores y observar el nivel de cada uno. A partir del día siguiente empezaron a entrenar con jugadores chinos de la misma edad, también ubicados de acuerdo al nivel. Además, hay tres mesas con multibolas, una actividad a la que los entrenadores chinos le otorgan gran importancia. En la última hora del entrenamiento, el entrenador Dejan Papic, head coach del programa, les hace una evaluación.

Hasta que comience el Circuito Mundial, la rutina constará de dos días de entrenamiento y uno de partidos informales, a excepción del domingo, día en que está planeada una excursión para conocer la ciudad y visitar a los osos panda. Por las noches –generalmente de 9 a 10– se realizan las reuniones de entrenadores, donde se comentan diferentes cuestiones de la programación, consultas, etc.

Fermín la está pasando bien, está compartiendo la habitación de un jugador de Chipre. El hotel está muy bien, muy confortables las habitaciones. La comida también es buena: pueden elegir entre 6 o 7 opciones. Hay arroz, pescado, pollo, pastas (“algunas salsas son extrañas pero en general son agradables para comer”, afirman). Para beber se puede elegir entre las gaseosas de primera marca más conocidas.

Las habitaciones están bárbaras, todas tienen pantallas LCD de 30” e instalaciones muy cómodas. Podría equipararse a un hotel cuatro estrellas de Sudamérica. Además, hay un voluntario de la Federación China que ayuda con la traducción de muchas cuestiones.
“La gente en general es muy agradable”, comentan Pablo y Fermín. El personal local es muy atento y todos tienen gran predisposición. Los entrenadores chinos tratan muy bien a los chicos, se divierten mucho todos juntos. Haciendo un balance general, el entrenamiento es excelente.

Autor: Nahuel Di Salvo